martes, 12 de febrero de 2008

Que aprendan los obispos!!!

Oxígeno para la iglesia
Reproduzco intergramente una entrevista con el cura D Francisco Martel, sacada del peródico la Provincia-Diario de Las Palmas

Francisco Martel (El Carrizal, Gran Canaria, 1940) ha visitado estos días la isla, desde su misión en Mato Grosso, en Brasil. Este hombre pequeño de tamaño y grande de espíritu tiene muy claro que es necesario el compromiso con los más débiles.
CIRA MOROTE MEDINA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA. - ¿Por qué cree que se eligió Brasil para la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, que se celebró en mayo pasado?
- Brasil es el continente más grande en católicos. Son 200 millones de personas de los que el 90 por ciento son católicos. Además, Brasil tiene la sacudida de las sectas. América del Norte mandó mucho pastor y como la Iglesia católica estaba dormida en muchas partes, entraron otro tipo de confesiones. Sin embargo, esa peregrinación de católicos hacia otras iglesias ha remitido, porque esas otras iglesias no les dan lo que ellos esperaban. Pero lo cierto es que aquellas otras iglesias encantaron. Cuando la Iglesia, por esa fuerza de la vida, va perdiendo el encanto, la gente lo busca en otros lugares.

- ¿Por qué cree que la Iglesia Católica había perdido ese encanto?
- Cuando un cristiano pierde su convicción de que el bautismo le marcó como misionero, vive pasivo, y Jesús vino a hacer cristianos activos, no pasivos. Convence quien tiene corazón.

- ¿Qué pasos está dando la Iglesia en Latinoamérica para encantar de nuevo?
- Lo primero es preocuparse del hombre. En Mato Grosso, la Iglesia creció mucho en ese aspecto. Sin preguntar si la persona está o no bautizada y si quiere que se le bautice o no. El ser humano, donde quiera que esté tiene una marca: es hijo de Dios y es hermano nuestro.

- ¿Quizá se trata de estar al lado de los que más necesitan, no al lado de los poderosos?
- Bueno, eso es Jesús de Nazaret, en su locura grande. Cuando vino a esta tierra nos pegó ese programa. Nos dio el programa de las Bienaventuranzas. Cuando el mundo dice: "Dichosos los que tienen", Jesús dice: "Dichosos los pobres"; cuando el mundo dice: "Dichosos los que tienen armas", él dice: "Dichosos los que luchan por la paz".

- Se trata de volver al mensaje primario...
- Sí, de eso se trata. Fíjese, mi madre nunca leyó la Biblia, pero encontré la Biblia en el corazón de ella.

- ¿Ese espíritu es el que movió la V Conferencia?
- Sí. Allí se intentó poner el acento en la dignidad de cada ser humano, animándolo a sentir pasión por la justicia, frente a la violencia y por la defensa de la vida. La V Conferencia hizo un llamamiento para revitalizar la vida de los católicos, siendo discípulos y misioneros, contagiando con el mensaje todos los lugares donde está el ser humano.

- ¿Cree que ese mensaje se ajusta a las declaraciones de los obispos españoles?
- Los obispos son los que pastorean. Conozco algunos que acompañan, que rezan, que lloran, que conviven con los sacerdotes, que piden perdón cuando tienen fallos, que son bien humanos, y me da pena de los que creen que lo saben todo, de los que se distinguen por sus ropas y no por un estilo de vida sencilla, acogedora. Admiro a los que saben iluminar la vida de sus fieles y de sus sacerdotes con amor y humor, y se dejan iluminar también por ellos. Yo sueño con obispos más cercanos a los inmigrantes, a los sin techo, a los sin voz.

- Pero, ¿deben hablar los obispos de temas, digamos, terrenales, como el voto?
- Ellos tienen la obligación de hablar. Cuando no lo hacen, creo que están pecando. Ellos van diciendo al pueblo de Dios lo que es o no importante. Mire, Pedro Casaldáliga dice: "Vida y política deben ir unidas". "Debemos soñar caminando, queremos y debemos ser políticos, sirviendo siempre a la vida, para no ser cómplices de la muerte de muchos seres humanos". "La verdadera política es un ejercicio de amor, sin neutralidad posible, sin hipócritas equidistancias". Quizá el mensaje de los obispos puede haber sido mal interpretado en su forma.

- Pero es que el mensaje de los obispos es muy explícito, por ejemplo, en contra de los matrimonios homosexuales. No es la forma, es el fondo...
- Yo no leí el texto, pero sé que los cristianos son adultos y apoyarán a los partidos que estén cerca de los inmigrantes, de los pobres, de los necesitados, a los que defienden la vida.

- ¿Es consciente de que trae usted aire fresco de su misión en Mato Grosso?
- Aquello te cambia la vida. Una vez fui a visitar a una familia a cincuenta kilómetros y les pregunté por qué habían abandonado la Iglesia, y ellos me dijeron: "No abandonamos a la Iglesia, la Iglesia nos abandonó a nosotros". Son mensajes que te llegan. Poco a poco vas dándote cuenta de que lo importante es dar la mano. No es cuestión de muchas palabras, sino de actos, de ser misericordiosos.

Fuente:http://www.laprovincia.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1695_31_130432__ENTREVISTA-FRANCISCO-MARTEL-Para-consolidar-catolica-Brasil-hemos-propuesto-hechos-palabras

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