miércoles, 24 de septiembre de 2008

Desde el pensamiento a la conciencia

Parece claro que el pensamiento es una herramienta del ser humano que se puede usar para lo bueno y para lo malo. Los sentimientos pueden ser positivos o negativos y se interrelacionan con los pensamientos, modificando nuestro estado de humor y nuestra conducta. La conciencia de tus propios pensamientos y sentimientos es la base de la sensación de control y bienestar que todos anhelamos. Así pues, la conciencia, entendida como aquella que guía o alumbra el sentido de nuestros pensamiento y sentimientos, cobra especial importancia en la búsqueda de la felicidad. Como bien aprendí del querido compañero blogero Guillermo, no importa donde se localiza la conciencia, lo verdaderamente esencial es experimentarla, sentirla o vivenciarla. Puede que la conciencia sea la expresión del alma, de Dios o de la energía que nos transfiere la naturaleza. O por el contrario sea simplemente una parte más de nuestro cerebro gracias al cual el hombre ha tenido la capacidad de evolucionar. Sea cual sea su procedencia o localización merece la pena encontrar esa conciencia.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Chencho!
El nombre que le pongamos a la conciencia, al pensamiento, al ego etc., poco importa. Tendemos a querer tener todo bien controlado o etiquetado, incluso cuando hay un conocimiento más profundo a través de la experiencia, que va más allá de los nombrecitos.
Nos podemos referir a lo mismo de muchas maneras.
Lo importante es ser conscientes, sin juzgar, sin elegir, simpemente ver, constatar, aunque para su comprensión nos hayamos tenido que servir del pensamiento, pues para eso está ¿no crees?
Aunque haya sido así, lo más importante es comprobarlo mediante la observación y constatar su funcionamiento no con rigidez y condernando, sino como dice Guillermo entre otros, con conciencia.
Me alegro de tu descubrimiento.
En eso estamos. Fácil de decir, pero de hacer no tan fácil. ¡Ánimo!

Un besillo.

PABLO JESUS GAMEZ RODRIGUEZ dijo...

Interesante post. Hablas del dualismo pensamientos (intelecto)- sentimientos. La mente y el corazón en eterna lucha.

Personalmente pienso que ambos son necesarios y ha de existir un equilibrio entre ambos. Lo sentimientos exagerados pueden anular tu intelecto (pensamientos) y tener visiones no reales de la realidad (el amor, p. ej., hace que hasta los defectos del ser amado nos parezcan simpaticos; la ira nos impide analizar friamente las cosas, etc).

Pero un exceso de intelecto frio y analitico puede extinguir o apagar los sentimientos, y tampoco es el caso.

Seria bueno conseguir el equilibrio entre ambas sensaciones.

Un cordial saludo.

Haideé Iglesias dijo...

Te dejo aquí la dirección de este blog... siempre muy interesante. Ya hace mucho tiempo que se viene investigando sobre ello, a pesar de que la comunidad cientifica, como gustan de llamarse a si mismos los que niegan que haya investigadores tan validos o más que ellos, entorpeciendo así el paso al nuevo paradigma sobre la mente y el universo, la visión de la tercera era para evolucionar hacia la espiritualidad.
Y si te interesa, hay en yutube un vídeo de un hospital de madrid en el que ya se imparte reiki a los enfermos de cancer (si no lo encuetras y tienes interes, dímelo que te lo envío), poco a poco se camina, poco a poco, como siempre, primero hay que vencer al miedo.

http://zeteticismo.blogspot.com/

Un abrazo

Drago dijo...

Gracias a todos por sus aportaciones.
Badcira, a veces nos obsesionamos es saber más dejando de lado la experimentación.
Cornelius, ese equilibrio entre lo que pensamos y lo que sentimos emana de la conciencia. Cuando somos capaces de escucharla aparece ese equilibrio.
Haideé, me interesa mucho lo que comentas, sin duda es un campo de investigación poco y mal tratado.

Fuerte abrazo.

Guillermo dijo...

Primero de todo, decirte, que me alegra saber que intentas ser consciente y feliz y animo con todo

La conciencia, al igual que muchas otras cosas que componen este mundo, hay que dejarla salir poco a poco, sin forzarla, pero sin descanso

No se trata de pensar o de interpretar que es la conciencia, eso es lo que intenta hacer nuestra mente, insegura siempre

Se trata de sentir los efectos y beneficios que nos transmite el estar en modo consciente

Hay multitud de herramientas para ir conociendonos e ir sacando nuestra concienca, nuestra verdadera esencia. Con un estado más consciente, nuestros actos serán, en la mayoria de los casos, no dañinos

Un saludo

mreina dijo...

Pongamos conciencia en lo que hacemos y pensamos...vivamos despiertos, creo que así se puede ser libre.

Lic. Adriana Paoletta dijo...

Muy bueno el post, creo que realmente gran parte de la humanidad está separada en su búsqueda espiritual POR LOS CAMINOS nos ponemos a discutir cual es el camino sin saber donde está el destino.
Por otra parte como vos decís lo importante es la experiencia en sí misma sin que la racionalidad interfiera tratando de explicarla.
Un abrazo de luz
Adriana

Marta dijo...

La conciencia al igual que podemos "educarla" con el tiempo, también podemos alterarla, y lo que en un principio nos podía producir rechazo, con el tiempo habituarnos.

Para tener una buena conciencia, es necesario tener y ser firmes en nuestros valores.

Isabel dijo...

La conciencia, sea lo que sea, es importante para coordinar, y si va acorde con el corazón, mucho mejor.
Besos.

Anónimo dijo...

Hola Chencho, me gusto mucho tu post. Pues da igual donde se encuentre o como llegues a tu conciencia, la sensación de sentirla viva dentro de ti, es muy pacifíca.

Para mi la conciencia es el camino y el estado despierto, con el cual me percato de mis sentimientos, pensamientos, actos y palabras. Y en mi caso se encuentra en mi interior y llego a ella a través de la introspección.

Un beso