Cuando hablamos, escribimos, o nos expresamos con cualquier medio, y nadie nos escucha, podemos sentir una gran frustración. Pasa a menudo. Estamos absortos en nuestras cosas, nuestros deseos o intereses y apenas observamos a los demás. Y hablo en primera persona porque también a mi me pasa. Lógicamente esta actitud tiene consecuencias no deseadas.
Por el contrario, cuando hablamos o nos expresamos de cualquier forma ante una persona o grupo de personas y somos conscientes de ello, podemos sentir una gran satisfacción. Me escuchan, se interesan por lo que digo, me tienen en cuenta, me hacen sentir vivo, estoy presente en la otra persona. De la frustración a no ser escuchado pasamos a la satisfacción por ser atendidos.
Que fácil puede ser hacer feliz a los demás, simplemente escuchando.
19 comentarios:
Escuchar y ser escuchado para mí es la clave del entendimiento, no hay otra forma. Un saludo.
Si llevas razón.
Besos y amor
je
Para hacer escuchar lo que decimos, es necesario ponerse en el lugar de aquellos a quienes uno se dirige. J.J Rousseau.
Hola Chencho,
Escuchar para mi, es el mas breve camino que conozco para tener ciencia. Hablar es otra cosa...mas delicado, pero, estoy de acuerdo con M.Cervantes que decía:
Lo que se sabe sentir, se sabe decir.
Lo mas difícil es reducir la información, las frases... y es en lo cual trabajo como puedo hoy en día-.
Un placer leerte amigo, y gracias por tu amable visita y juntarte a mis amigos que comparten.
Un abrazo zen.
Marcos.
Qué fácil y qué difícil parece para muchos (demasiados).
Un abrazo.
Hola Chencho, sólo una cosilla, si me lo permites. De ser escuchado a ser entendido todavía queda un paso. Pero te entiendo cuando por lo menos alguien tiene la amabilidad de escucharte y si luego ya te entiende ¡eso es la bomba!
Un besillo.
Encontrar el equilibrio es siempre un logro y en esto de escuchar y ser escuchado puede llegar al grado de arte. Saludos Chencho
Sí, tienes mucha razón. Un abrazo
Mis disculpas por mis ausencias de estos ultimos dias, querido amigo, estoy bastante liado con esto del Manifiesto.
Supongo que a partir del lunes, cuando tengamos el texto definitivo, volveré a la normalidad.
Un abrazo...!
Gracias amigo y amigas. Es un placer sentir que mis palabras llegan a gente sensible, generosa y consciente.
Un abrazo.
Tanto más escuchas, más consciente eres
Gracias por esta reflexión :)
Siempre he oído decir a mis padres aquello de que Dios nos dió dos oídos y sólo una boca. ¿no será que debemos oír el doble de lo que hablamos?
Un saludo
Jesús Domínguez
A mí me ha costado mucho aprender esta lección. Escuchaba, pero casi siempre estaba pensando en la respuesta que iba a dar yo (el ego...). Es decir, que no escuchaba :-)
Sin embargo, he descubierto la cantidad de cosas que aprendo desde que escucho más conscientemente.
Un abrazo, Chencho y compañía
sin palabras tambien te escucho. Cierro os ojos, y tu imagen, tu postura, tu mirada ,me dicen, aquí estoy, tomando conciencia de la vida, aprendiendo a aprender, descubriendome cada segundo.
Y leyendo tus palabras en este blog, no te escucho, porque llegas directo al corazón.
madremia, se los aseguro: Esto no es una declaración de amor.
Guillermo, Juan, Concha, gracias por sus aportaciones.
Anónimo, me gustaría saber quien dice palabras tan generosas.
Saludos para todos y todas.
Hola!!
Hace un tiempo que no nos visitamos, sera que no nos escuchamos? je je
Sali de vacaciones y por razones de viaje no pude visitarte seguido..queria aprobechar para desearte un feliz 2009!!
Y porque este anho nos propongamos seguir una amistad bloguera mas intensa que te parece?...
A mi me parece formidable!
un beso,
Escuchar es el paso previo a entender.. no es hablando, sino escuchando que la gente se entiende... Si no, bombardeos preventivos, que están muy de moda desde hace un tiempo...
Por cierto, me gusta la nueva plantilla....
Y por eso te dejo aquí un silencio.
El escuchar a lo demás es muchas veces lo que la gente más necesita... sin intentar resolver los problemas de quien está hablando, ya que escuchando ya ayudas.
Qué satisfacción me da poder ser oyente de quien lo necesite y que me escuchen con atención cuando a mi me hace falta!
Por lo demás quien es un buen escuchador y dejar hablar y expresarse a los otros, demuestra que tiene apertura mental y va por buen camino en su propio crecimiento personal... eso creo!
Un beso Chencho!
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