lunes, 23 de noviembre de 2009

Hábitos inconscientes

Paz, amor, belleza, armonía, serenidad, tolerancia, propósito, bellas palabras, bellos sentidos. Puedo, creo, amo, comprendo, siento, pienso, estimo, apoyo, doy, recibo.
Manejar palabras bellas todos los días puede ser una forma de trasformar la vida. Con las palabras que ocupan nuestra mente, ocupamos nuestro cuerpo y nuestros sentimientos. Nuestro estado de ánimo esta asociado a lo que estamos pensando, por eso, al no ser conscientes de lo que pensamos vamos cayendo en el estrés, la ira, la ansiedad, etc. Ya se ha hablado mucho de la importancia de tener pensamientos positivos, lo que ahora me llama la atención es la relación que tienen las palabras que usamos con la forma de pensar y actuar.
Leí recientemente en el blog de Punset, una frase de John Barg que decía: "el pensamiento (la conciencia) solo sirve para convertir determinadas conductas o pensamientos en hábitos que pasan a ser inconcientes". Estamos controlados en gran medida por el inconsciente, de ahí la importancia de manejar palabras y pensamientos de forma consciente para convertirlos en hábitos inconscientes.
Es por eso que, propongo hacer esa gimnasia mental de repetirnos con cierta frecuencia lo afortunados que somos por estar vivos, respirar y poder compartir este trocito de vida con los que nos rodean.

7 comentarios:

Sergio Sanz dijo...

Extraordinaria reflexión, nuestro estado interior, es sinonimo de nuestro lenguaje exterior, por lo tanto, esa gimnasia a la que haces referncia, puedo apostar a que es más saludable que muchas prácticas deportivas, "Nos convertimos en lo que pensamos".

Un Abrazo y Luz para el Camino

PABLO JESUS GAMEZ RODRIGUEZ dijo...

MARAVILLOSA REFLEXION amigo.

Me ha encantado volverte a leer.

Un abrazo.

Maria dijo...

Es como dices, gimnasia mental, sin la cual la mente como el músculo termina debilitándose y desfalleciendo. Si podemos estar enfermos y seguir bebiendo y comiendo para reponernos podemos tambien enfermar mentalmente y la mejor nutrición es el pensamiento REAL, saber distinguir lo que nos envenena de lo que nos sacará del malestar. Parece tarea larga e ingrata pero una vez que forme parte de nuestra vida cotidiana desde la infancia será como coser y cantar. Un pasito más en nuestra evolución humana. Ha sido un placer volver a leerte. Siempre tan inspirador. Abrazos.

leoriginaldisaster dijo...

buena propuesta chencho!!

un gran abrazo:)

Hada Saltarina dijo...

Tienes razón, Chencho. No hay más que fijarse en la forma de hablar o de lanzar preguntas que uno tiene, en la que está mediatizando ya la respuesta. Por ejemplo: "Seguramente no te apetecerá una taza de te, verdad?" Claro, a esta pregunta parecería incluso una grosería decir aquello: "¡Pues sí que me apetece, gracias por hacérmela!" Muchas veces uno además de colocar en su mente palabras positivas, incita con su conversación a determinadas actuaciones. Suelo fijarme mucho en las palabras empleadas por las parsonas; palabras muy subliminaes, una que a lo mejor está dentro de un discurso muy bonito pero que dice precisamente lo contrario.
Un saludo

Guillermo dijo...

Ahi ahi! que crezca la conciencia!

Jejeje

Muy bueno amigo, muy bueno

Un saludo!

Anónimo dijo...

somos lo que pensamos, es dificil entender sobre todo cuando estamos en algún momento dificil.
el poder de la mente y de las palabras es algo maravilloso que aún queda mucho por descubrir!
hay que seguir probando y no parar así poco a poco vendrá los resultados.

Saludos.