Comienzan las vacaciones de Semana Santa y aunque el descanso siempre viene bien no estoy especialmente contento. Para bien o para mal me he acostumbrado a trabajar, incluso a disfrutar de lo que hago. Ya sabemos que no son tiempos fáciles para los docentes, hay que trabajar con alumnos y alumnas con muy poca motivación y con falta de valores de los que antes se usaban. Llevamos bastantes años que se ha perdido disciplina y autoridad en los centros educativos. El alumnado sabe bien sus derechos y reclama, protesta, no se esfuerza, busca la recompensa fácil y lo peor, es que tiene el beneplácito de mama y de papa. Muchos padres desacreditan continuamente la labor de los profesores, poniéndose al lado de sus hijos hasta en la circunstancias más lamentables. Luego en casa, la relación entre padres e hijos también deja bastante que desear.
Por si fuera poco, el gobierno canario ha hecho una excelente campaña de desprestigio hacia los docentes que ha hecho mella en una sociedad en crisis, con miles de parados, que no entienden como los docentes puedan disfrutar de un sueldo digno y unas merecidas vacaciones.
A pesar de este marco, me siento a gusto con mi trabajo, creo en la educación y considero mi labor gratificante y positiva para mi y para los que me rodean. Es por ello, por lo que no estoy especialmente contento por las vacaciones, eso si, las aprovecharé para cargar bien las pilas para retomar el final de curso con las energías al máximo. Me hará falta.
7 comentarios:
Es maravilloso comprobar que hay gente que no pierde el optimismo. Espero que muchos de tus alumnos le saquen partido a tu actitud y si no lo hacen será su problema. Afortunadamente, dentro del aparente caos, sale mucha, pero mucha mucha gente al mundo laboral con sus cualificaciones y su entusiasmo intacto, La mala hierba siempre ha estropeado un cesped perfecto y manicurado y ¡claro, si hay mucha requiere más atención y trabajo! Enhora buena y espero que aproveches tus vacaciones. Saludos
Gracias María. Estamos en ello.
Tal y como lo planteas, está claro que hablas de la enseñanza pública.Tengo conocidos en ámbos sistemas, y se observan grandes diferencias. No manifiesto mi opinión sobre privado o público, solo digo que las percepciones sobre el alumnado son totalmente opuestas.
Por otra parte, tambien estan desacreditados, los sanitarios, y en general todo el empleado público. ¿ porqué será?
Has puesto el dedo en la llaga, compañero.
Que tengamos unas merecidas vacaciones, estemos donde estemos, trabajemos en donde trabajemos.
Luzma
Marcho unos dias fuera amigo, vuelvo a finales de semana.
Un abrazo...!
Es cierto los tiempos cambian y cada día se puede sentir como los valores y las personas ban tomandso un cambio no siempre muy positivo. Lo bueno que quedan algunas personas que marcan la diferencia por las que gracias a ellas te permiten seguir...
Creo que estás vacaciones te vendrán bien! como tu dices recargaras pilas! hacer algo que te guste.
Felices vacaciones!
Hola Luzma. No quería plantear un debate entre lo público o lo privado, creo que ambas tienen sus más y sus menos.La política que no respalda los servicios públicos en educación y sanidad, entre otros, no es una política que merezca nuestro apoyo social.Lo que es muy triste es ver como con dinero público pagamos los negocios (en sanidad y en educación) de otros más ricos que nosotros, mientras los más pobres sufrimos con servicios de cada vez menor calidad.
De todos modos, personalmente me interesa más lo que podemos aportar individualmente, sin esperar a que la política nos salve de este pequeño caos en el que tendremos que salir, si o si. Un abrazo.
Felices vacaciones, amigo Cornelius.
Hola Sarvavita. Te doy la bienvenida y las gracias por tu comentario. Saludos.
muy bueno en verdad ayuda
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