Si tuviera que decir porque uno se siente feliz o por que debemos buscar la felicidad, no sabría que responder. Buscar razones para algo que debe sentirse es como describir el amor sin amar.
¿Que queda pues? Este momento, este instante.
Que hable pues el sentimiento, la vivencia.
Si te preguntas como te sientes y miras en tu interior, sin pensar demasiado, podrás observar la inquietud y si persistes lo que te calma.
El quehacer diario se convierte en un sin sentido cuando no hay reflexión, cuando no hay quietud dentro de ti. Queremos saber que hacer, que decir, que sentir, que pensar y no hay nada que decir, nada que hacer, nada que pensar. Queremos ser ejemplo para los demás y no hay mejor ejemplo que el de uno mismo para consigo mismo.
Creo que la clave para vivir en armonía está en conciliar nuestro que haceres cotidianos con nuestra conciencia. Lo que hacemos en el día a día tiene un sentido, debe tenerlo, a veces lo perdemos de vista, o no lo encontramos porque estamos disconformes con lo que hacemos, siempre queremos otra cosa. Es hay donde está nuestra felicidad o infelicidad.
Empecé con una pregunta, ¿porque uno se siente feliz?. La felicidad está en lo cotidiano, ahí es donde hay que buscarla y hallarla. Si no está cuando vas conduciendo, si no está cuando estás en el trabajo, si no está cuando sales de paseo con tu familia, si no está cuando preparas la comida, deja de buscar, no la encontrarás.
Es tan fácil ser feliz y vivir en paz, que pensamos que eso no puede ser cierto y buscamos algo más complicado, algo más difícil y complejo.
De momento, me quedo en esta estación.
3 comentarios:
La felicidad son estados momentaneos, se debe trabajar en alegría y felicidad eterna.
cuando se alcanza cierto nivel espiritual pienso que recién allí podemos conocer el verdadero sentido de la felicidad y poder vivir con ella siempre. Hay que seguir trabajando!
Hermosa entrada.
Un Abrazo.
Cualquier reflexión es ya de por sí válida, ... pero tiene un defecto, que comienza y acaba en uno mismo. Sabemos que la felicidad es "esa cosa con plumas" (que diría Woody Allen jugando con los versos de la esperanza de la Dickinson) que no depende sólo de nosotros. Es algo más complejo, y con los demás por el medio. Podemos poner todo de nuestra parte, ... y de la otra parte tener las dificultades; podemos plantarnos con la mejor de las caras (y de las cruces) y lo de enfrente nos pondrá una vez más a prueba, ... siempre, siempre tendremos lo demás (todo9 enfrente tanto para lo positivo como para lo negativo. En esta segunda opción es donde se nos prueba camino de la felicidad, y es lo que muchas veces nos gana. Por eso tal vez en lugar de buscar la felicidad debamos conformarnos en el día a día con una postura más amplia que permita abarcar otros matices posibles, y tirando de filósofos orientales (que veo que te gustan = cínicos griegos, etc) debamos recordar y utlizar aquello de:
La felicidad nunca nos engañará si aprendemos a esperar lo inesperado.
Anónimo, gracias por tu reflexión. El mundo de fuera, el otro, la pared, la cruz, las circunstancias van a condicionar nuestra felicidad o nuestro estado de humor, nuestro ánimo. En la medida que sepamos adaptarnos a esas circunstancias y las hagamos nuestras dejaremos de pelearnos con el mundo.¿Depende de nosotros o de las circunstancias? Pienso que si para sentirnos bien dependemos de lo que nos deparan las circunstancias es muy posible que esas siempre estén ahí para amargarnos la vida. Siempre habrá una cruz, siempre habrá un mal día, siempre habrá un toca pelotas. Sin embargo, mi felicidad no depende de eso, como decía antes: es algo más sencillo. A veces con respirar profundamente consigues lo que deseas.
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