"Los pensamientos, si se dicen en voz alta, es como mejor encuentran su sitio. Es como aventar el grano: la paja se va". Por eso, pienso que escribir es como aventar el grano, tienes que comprender bien lo que piensas para poder expresarlos, para pretender que los demás entiendan lo que hay detrás de todos esos pensamientos.
Lo que más me importa en esta vida es la felicidad o el bienestar con uno mismo y los demás. ¿A quien le gusta sufrir?. En la vida diaria nos movemos entre esos dos polos contrarios: la felicidad y el sufrimiento.Si te dan un pisotón, tu hijo no saca la nota que quiere en PAU o no consigues entrar en la escuela de idiomas, lógicamente no te sentirás muy feliz. Por el contrario, si en el trabajo te felicitan por un proyecto, tus hijos cuentan contigo para hacer algo importante para ellos o simplemente alguien de dice que te aprecia, tendrás motivos para sentirte muy feliz. Esa es nuestra constante, a veces nos sentimos bien, otras mal y otras, ni fu ni fa. Así es la vida.
Partiendo de esta premisa básica que concibe que nos movamos en esa linea entre la felicidad y el sufrimiento, podemos plantearnos que podemos hacer para estar más tiempo en el lado de la felicidad que en el otro lado del sufrimiento. Y ahí es donde se marcan las diferencias entre nosotros, porque felices queremos ser todos, pero no todos hacemos lo mismo para conseguir esa felicidad o ese bienestar.
Y es que vivir intentando ser felices y hacer felices a los demás no es una tarea fácil. Basta que te observes un poco para que veas cuantos momentos malos tenemos a lo largo del día. Y no es que hallamos tenido una gran discusión o nos hayan dado una mala noticia, muchas veces nuestro pensamiento incontrolado se dispara haciéndonos sentir mal.
Está claro que no lo podemos controlar todo, hay circunstancias de la vida que van surgiendo sin nosotros intervenir. Una vez comprendido esto, podemos respirar con más tranquilidad, no todo depende de nosotros. Pero hay mucho que hacer, hay mucho que pensar y mucho que sentir, no está todo hecho. Somos nosotros los que forjamos el destino aunque sea el destino el que nos forja a nosotros.
1 comentario:
La felicidad no es una tarea fácil, tal vez en el mundo en que vivimos, pero si alcanzable desde un mundo más simple.
La felicidad depende de uno y por eso es bien trabajar en uno mismo, para alcanzar esta enseñanza. También es necesario aceptar que el sufrimiento es parte de la vida, al aceptarla nos hace menos daño. Y así se podria tener una mirada más optimista y nuestras miradas y sentimientos serían diferentes.
Me gusto el cambio de look!!
Un Abrazo.
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