miércoles, 18 de agosto de 2010

Llegando a los 50

Llegando a los 50, nuestra parte física, nuestro cuerpo, empieza a dar síntomas de mal funcionamiento. Las articulaciones, la próstata, la dentadura, la circulación, el corazón, el colesterol, y un largo etc. empiezan a ser preocupaciones cotidianas. Y es que el cuerpo del ser humano no esta "diseñado" para vivir tanto tiempo. Con los nuevos avances tecnológicos y conocimientos médicos la esperanza de vida del ser humano se ha incrementado en las últimas décadas de forma considerable, hasta no hace mucho la esperanza de vida no pasaba de los 50 años.
Esta mejora en la esperanza de vida todos la celebramos con alegría, ¿a quien no le gusta seguir viviendo?. Ahora que hemos conseguido esta mejora cuantitativa en lo que a número de años vividos se refiere debemos centrarnos en la calidad de esos años ganados. Ya la medicina se está empezando a encargar de buscar tratamientos para mejorar la calidad de vida, por ejemplo que una artrosis no sea dolorosa o que con una diabetes puedas realizar una vida normal.
La pregunta que me hago es si sabremos darle sentido a estos años ganados. Con la edad viene la madurez, las cosas se ven de otra manera, todo se relativiza, nuestros conocimientos y la experiencia vivida nos enseña a no dar importancia a cosas que que no la tienen.Una de estas cosas es que no importa cuanto vivas sino como lo vivas. Vivir el momento presente, sintiendo cada momento y cada instante, disfrutar con cada respiración y en cada paso que damos es lo que nos da sentido a esos años ganados. Por eso debemos cuidar ese templo en el que habitamos. ¡Hay que moverse!

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