miércoles, 6 de abril de 2011

Yoga y ciencia

Recibo clases de yoga dos veces a la semana. Siempre me gustó este tipo de actividad donde se combina el desarrollo físico con el espiritual. Cuando se habla de desarrollo físico todo el mundo puede entender que es lo que se está trabajando: la fuerza, la flexibilidad, la resistencia, etc. Más difícil es entender el contenido de desarrollo espiritual. Para mi el desarrollo espiritual es trabajar aquellas capacidades que tiene el ser humano que te ponen en contacto con la esencia de su propia naturaleza. El conocimiento de esa esencia se puede alimentar a través de la ciencia, pero nunca llegará a la verdad absoluta porque siempre habrán interrogantes sin resolver. El origen de la materia, el origen de la vida son cuestiones que no serán resueltas a corto plazo, a pesar de los grandes avances de la tecnología y la ciencia. Surge inevitablemente respuestas filosóficas o espirituales, no demostrables con el método científico. Surgen igualmente innumerables gurús, seudocientíficos y charlatanes que venderán su "visión" haciéndose el negocio aprovechándose de la necesidad que tenemos, como seres humanos, de contestarnos a esas preguntas.
Es por eso que me gusta el Yoga y la meditación. No hay mejor maestro que uno mismo, cuando sabe escucharse, cuando abre canales de información habitualmente cerrados. No necesitamos respuestas solo ser conscientes que detrás de una pregunta se esconde una respuesta, con eso basta. No hay que saberlo todo, o mejor, no podemos saberlo todo. Meditar no es otra cosa que ser consciente de que nuestra mente se parece a un caballo desbocado que no tiene control en esa búsqueda de la verdad absoluta (misión imposible). En "El principito" se señalaba que lo "esencial es invisible a los ojos", hay tantas cosas que no sabemos,no vemos o no sentimos que sería bueno que despertemos nuestros canales de información, nuestros sentidos internos para captar esa realidad que se nos escapa. Descubrir cuales son esos canales, describirlos, estudiarlos y desarrollarlos es la nueva meta de nuestra Ciencia. La física cuántica empieza a arrojar luz sobre este tipo de cuestiones y otras muchas disciplinas científicas trabajan en la misma línea. Mientras tanto, yo seguiré con mis clases de yoga, cuerpo y mente, en lo mismo.

3 comentarios:

Sarvavita dijo...

La ciencia nunca llegará a descubrir todo lo que desea. Perderán tiempo precioso intentándolo. Y es cierto "no hay mejor maestro que uno mismo" todo está ahí! Gracias al Yoga y otras religiones, nos ayudan a descubrir esto y a tomar contacto con nuestro ser, volver al punto de donde nos hemos perdido. Son nuestros preciados guias.

Es una maravilla!

Un Abrazo.

J. Marcos B. dijo...

Hola Chencho!

practico yoga, y es verdad, ayuda mucho en mantener una buena armonía.

Te sugiero leer un buen libro de la técnica que sigo: IYENGAR "Luz sobre la Vida" te gustara creo.

Y concluyendo te invito a pasarte por mi blog, hay un tema importante para la salud qu ete sugiero que veas. Un abrazo zen amigo.

Namasté

Drago dijo...

Marcos: Gracias por la recomendación.
Saludos