
Rodearse de gente joven y no tan joven en una manifestación convocada desde internet a través de un movimiento ciudadano y al margen de partidos políticos es cuanto menos ilusionante. La convocatoria surge de la iniciativa de la plataforma "Democracia Real, Ya" y fue secundada en Las Palmas por más de 3 mil personas. En más de 50 capitales españolas ha tenido el mismo éxito, lógicamente no comentado en la prensa.
Así inicia esta plataforma su presentación de credenciales: "Nosotros los desempleados, los mal remunerados, los subcontratados, los precarios, los jóvenes… queremos un cambio y un futuro digno. Estamos hartos de reformas antisociales, de que nos dejen en el paro, de que los bancos que han provocado la crisis nos suban las hipotecas o se queden con nuestras viviendas, de que nos impongan leyes que limitan nuestra libertad en beneficio de los poderosos. Acusamos a los poderes políticos y económicos de nuestra precaria situación y exigimos un cambio de rumbo. Mediante esta plataforma, queremos ayudar a coordinar una acción global y común entre todas aquellas asociaciones, grupos y movimientos ciudadanos que, a través de distintas vías, están intentando contribuir a que la actual situación cambie".(http://democraciarealya.es/).
El día después de la manifestación ha sido como ya suponían los organizadores del evento. Los medios de comunicación han pasado de puntillas dando esta noticia, incómoda para partidos políticos, sindicatos, gobiernos municipales y autonómicos, y sin hablar de los poderes económicos que manejan esos medios.
Hay políticos, sobre todo de izquierdas que se asustan con estas movilizaciones porque les restan votos. Pues es verdad, le restan votos porque la mayoría de esos manifestantes son de izquierdas pero muy descontentos de como funciona el sistema democrático actual y como lo han gestionado los políticos de izquierdas y de derechas hasta el momento. Y no solo hablamos de Canarias, España o Europa, la gestión política y económica a nivel mundial es un verdadero desastre insostenible, regida por la economía y no por la ética, como dice José Luis Sampedro.
El ciudadano de a pie se pregunta que puede hacer ante esta situación. La impotencia y la desesperanza es la salida de muchos, para regocijo de los que siguen manipulando el cotarro. Otros, una minoría cada vez mayor, empieza a comprender que seguir callados, ignorando el problema es agravar la situación, mientras más se tarde en buscar soluciones más fea estará la cosa. Y ya van 5 millones de parados en España. Portugal, Grecia, Irlanda con la soga al cuello. Alemania sacudiéndose el muerto como puede, USA dando tumbos, China emergiendo y queriendo su trozo de tarta que los occidentales han fabricado con la explotación de tantos y tantos.
En fin, que no cunda el pánico. Tener fe en el ser humano, a veces es difícil, pero afortunadamente me queda algo de ilusión y de esperanza, sobre todo cuando uno ve la ilusión de esos jóvenes con ganas de labrarse su futuro.
1 comentario:
Y hoy, 21 de mayo, en la muy mal llamada jornada de reflexión, cuando el movimiento 15 mayo ha seguido avanzando por todas las ciudades y hasta en mi pueblo de betera ( valencia) se han hecho notar pacificamente,pues eso, lo que mas me apetece es "apegarme" a los blogueros a los que visito con asiduidad.
Me siento joven.
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