viernes 1 de julio de 2011

El curso acabó

El curso acabó. Empiezan las vacaciones. ¡Dos meses!. La envidia de cualquier trabajador. No abogaré para que me reduzcan las mismas pero si apoyaré para que esas mismas vacaciones las tengan el albañil, el médico, el secretario, el lechero, el panadero, el agricultor..........Quede constancia que me refiero a los dos géneros.
Y es que para trabajar bien se necesita descanso. Sobre todo cuando trabajas con personas que necesitan un trato correcto, no valen equivocaciones, tienes que estar en plenas capacidades, la mente clara y las emociones en su punto. No es fácil, y menos cuando trabajas con con un grupo de 35 niños de 1º de ESO. Cada niño es un mundo, cada niño necesita algo distinto, cada padre y madre del niño tiene una expectativa distinta sobre que debe ser su hijo. El profe trata en nueve meses, igual que el embarazo, de que nazca, de que florezca o de que madure aquella parte de ese ser que casi siempre desconoce su propias posibilidades y potencialidades. A veces se consigue y otras no. Cada chico, cada chica tiene sus momentos de aprendizaje, a veces no por mucho insistir, no por mucho cambiar las formas de trabajo o presentar las cosas de distintos modos se consigue lo esperado. Puede ser fustrante si no entiendes esta realidad. Puede ser fustrante si crees que en esos nueve meses alcanzarás ese cambio deseado, probablemente no consigas ni el reconocimiento de tu labor bien desarrollada. Acaba el curso, llegan las vacaciones. Emociones encontradas. Alegría por ver a esa alumna que consigue sus objetivos, saca nota para medicina o puede ingresar en un ciclo superio. Tristeza por observar que ese alumno no consigue aprobar, no promociona. Te preguntas las razones una y otra vez, tus compañeros te dan sus explicaciones, te preguntas en que te has equivocado, te asalta la duda de que con otra forma de hacer hubieras conseguido más. Final de curso, esto se acabó. Llegan las vacaciones. Pero tu mente sigue dando vueltas, el año que viene puedo hacerlo mejor, proponer nuevas actividades y proyectos. Así son las vacaciones. En tu casa estudiando inglés porque en tu centro han incorporado el proyecto CLIL (BILINGUE), y tu que nunca has hablado en inglés resulta que con tus 49 añitos te tienes que poner al día, no sólo en tu área sino en tu área"in english". Quiero vacaciones, pero del todo. Bien mirado, no está mal. Al fin y al cabo "es algo que siempre quise hacer".
No es una queja, es solo la reivindicación de que nos merecemos las vacaciones, aunque les de envidia a todos, créanme que lo siento. Sería mas fácil que todos tuviéramos más tiempo libre, para disfrutar, para formarnos, para estar con nuestros hijos, nuestra familia, atendiendo nuestros hobbys preferidos o compartiendo con los amigos. Los y las docentes necesitamos liberarnos un tiempo de los niños por el bien de ellos, por el bien de la familia y por el bien de la sociedad.
El próximo curso volveré con las pilas a tope, lleno de ilusión y el maletín lleno de proyectos. Ahora toca cargarse de nuevo.