Si me preguntara que objetivos principales tiene la vida podría contestar, como muchísimos de ustedes, ser buen padre, buen profesional, contribuir al bienestar y la salud de la sociedad, etc. Si ese fuera nuestro rumbo en la vida todas nuestras acciones, todos nuestros pensamientos estarían dirigidos hacia eso. Tarde o temprano lo conseguiríamos. Pero la cosa no es tan sencilla. Nos despistamos por el camino, perdemos el rumbo y perdemos el horizonte permanentemente. No me preguntes por qué. ¿Será innato?
Puede que tenga que ver con que eso de que "buen" algo no se enseña en ningún lado. Aquellos que tradicionalmente tenían el monopolio de intentar enseñarlo (religiones) son los que con más frecuencia se han perdido por el camino. Y es que ser bueno implica ser malo. El camino se anda porque se quiere dejar un sitio y llegar a otro. Nuestros filósofos han discutido el concepto del bien y del mal, el ying y el yang, el cielo y el infierno. Parece que en lo que si se puede estar de acuerdo es que ambos conceptos forman una unidad, dos polos que no pueden existir aisladamente.
Es por eso que perdemos el rumbo, y es por eso que volvemos a recuperarlo, y es por eso, por lo que nos volvemos a replantear donde estamos, por donde vinimos y a donde queremos llegar. Y así es la vida.
1 comentario:
quizas no nos perdemos, es que todo en la vida en un proceso en dos polos:
amor-desamor
salud-enfermedad
alegria-tristeza
y nos es que pierdas el rumbo, es que nos movemos en en estos binomios.
Al menos, eso es lo que me pasa a mí.
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